COMO CREAR TUS PROPIAS SEMILLAS

COMO CREAR TUS PROPIAS SEMILLAS

El primer factor y más importante que hay que tener en cuenta para asegurarnos el éxito, es cerciorarse de que las plantas masculinas y femeninas son del mismo lote de la cepa. Digamos que nosotros queremos conseguir esa variedad especial que tanto nos gusta, tendremos que asegurarnos de que todos los machos y hembras, sean de la misma variedad. Dado que todas las plantas son de la misma variedad, obtendremos semillas de esa variedad.

 

Primer paso: Selección de los Padres
Los factores básicos en la selección de las plantas femeninas sería: rendimiento, olor, sabor, color, resistencia y potencia entre otros. Por supuesto, nosotros podremos elegir el que tenga la mejor de las cualidades mencionadas, es decir, elegiremos la mejor planta femenina con la genética más favorable. Nunca está de mas fumar una muestra de la cosecha de la cepa de la planta elegida, para asegurarnos que es la óptima. También se recomienda una evaluación posterior a la cosecha, debido a que el secado y curado, puede alterar el aroma y el sabor.

 

Es un poco difícil elegir el progenitor masculino, con cualidades deseables. Es difícil juzgar por el contenido de resina, el tamaño floral, olor, etc. ya que las plantas masculinas no producen flores. Un método que se ha utilizado por muchos criadores, el cual consiste en frotar el tallo con los dedos, comprobaremos  si emite un olor acre. El olor acre indica que la planta es más probable que sea de buenas cualidades.

 

Existe un método mejor para comprobar la calidad de la planta masculina, pero este es un poco lento. Se trata de coger polen de la planta masculina elegida, para producir semillas, con la planta elegida hembra. Se toma las semillas y las examinan para determinar los efectos de la planta macho.

 

Para este método se necesita más tiempo, pero con mucho, la forma más fiable de determinar las características genéticas de la planta elegida como candidato masculino.
Un punto importante a tener en cuenta es que el macho reciba la iluminación suficiente, si no es así, la mayoría de los casos, no va a completar su ciclo de floración, dando lugar a la paralización total de la producción de polen al cabo de unos días. Con lo cual hay que asegurarse que la planta macho mantenga un ciclo lumínico de 12/12.

 

Paso dos: Colección de polen
Cuando las flores comienzan a abrirse, es cuando el polen puede ser extraído de las flores masculinas. Observaremos que las flores masculinas se abren a partir de la vaina. El mejor momento para recoger el polen es después de que estalla y cae sobre las hojas. Lo interesante es cortar una rama, colocar una bolsa de plástico sobre la rama y asegurar la parte inferior con el uso de una cadena o banda de goma, las fugas de polen se puede evitar de esta manera. Tendremos  que tener mucho cuidado porque la volatilidad del polen en el aire puede hacer que perdamos gran cantidad. Deje que la rama se mantenga dentro de la bolsa durante varios días para poder recoger el polen. Cuando creamos que ya hemos recolectado todo el polen, agitaremos el polen que permanece en el interior de la bolsa, para extraerlo con mayor facilidad.

 

Tercer paso: Almacenamiento de polen
Un pequeño frasco es una buena opción para almacenar el polen. El polen se puede guardar en estos botes hasta una próxima cosecha.
En ocasiones puede ocurrir que tengamos exceso de polen, en ese caso podremos almacenarlo en un congelador, en recipientes herméticos cerrados, aproximadamente 18 meses, a una temperatura bajo cero. Sin embargo, para garantizar la máxima calidad, lo más recomendable, es usarlo dentro de los 6 meses siguientes. Las altas temperaturas y la humedad fácilmente destruirán la vida útil de polen.

 

Paso cuatro: Polinización
Método 1: Una buena opción para polinizar las flores hembras ya listas, tan sencillo como cubrir la rama femenina con la bolsa de polen, que recogimos del macho. Recordaremos siempre asegurar el sellado de la bolsa con una banda elástica o cuerda atada alrededor de la base de la bolsa y la rama. Luego sacudiremos el polen en las flores femeninas. La agitación permitirá que el polen entre en contacto con los pistilos de las flores femeninas. Ya esta, hemos polinizado con éxito plantas femeninas. Lo normal es no dejar la bolsa más de tres días, para la polinización. Una parte importante de este proceso a tener en cuenta, es ir con cuidado al agitar y al retirar la bolsa, pues puede que el polen se esparza por el aire fácilmente, pudiendo polinizar cualquier planta cercana. Por esta razón, lo idóneo es hacerlo en una zona completamente acotada. Y muy importante; un riego foliar para que desaparezca todo el polen no utilizado.

 

Método 2: Otra forma de polinización es el uso de un pequeño pincel para impregnar con el polen los pistilos, con sumo cuidado. Habiendo recolectado el polen, como indicamos en el método 1, hay que sumergir el cepillo en el contenedor de polen, para posteriormente cepillar suavemente este sobre los pistilos.
Esta técnica sólo es aconsejable para aquellos que quieren conseguir unas pocas semillas.
Después de la fecundación, aproximadamente  unas 6 semanas, o incluso antes, la mayoría de las semillas estarán completamente maduras.

 

En ambos métodos, una vez aplicado el polen, hay que proteger las flores de las corrientes de aire, que podrían arrastrar el polen recién depositado. Y poco más, la verdad es que del resto se ocupa la naturaleza. Las flores hembra deben ser polinizadas al comienzo de la tercera semana de la fase de floración, cuando las semillas todavía disponen de entre seis y ocho semanas para madurar completamente. Casi siempre los cálices revientan, cuando las semillas alcanzan la madurez. Una semilla madura es, por lo general, de color marrón oscuro moteado. Corta y cuelga boca abajo los cogollos con semillas para que se sequen. Más adelante, cuando estén secas, será fácil deshacer los cogollos en un recipiente y separar las semillas.

 

Solo esperamos que os haya gustado este post, y ayudado si tus pretensiones es crear tus propias semillas, y conseguir tu variedad personalizada, y sin más dilación, y como siempre despedirnos deseándoos.

 

Felices humos.